Transformando el granero, el henil y el establo en cómodos cuartos de dormir, se ha obtenido una estructura confortable, amplia y acogedora que garantiza a los propios huéspedes tranquilidad y privacidad.
Además, a la manana, se servirán desayunos de producción de nuestra propia pastelería.
La piscina, el grande jardín y el estacionamiento privado están a disposición de los clientes.
A pocos metros se encuentra el restaurante.